El diagnostico por ecografía en obstetricia ha tenido un gran desarrollo en los últimos 20 años.

De las imágenes un tanto borrosas y bidimensionales actualmente llegamos a las imágenes de alta definición y que a través de reconstrucción realizada por equipos de última tecnología se logran obtener imágenes multibidimensionales.

La ecografía tridimensional es en la actualidad, una valiosa herramienta para el diagnóstico de alteraciones fetales además de los ya conocidos fines estéticos, en los cuales los padres pueden ver con mucha más claridad la cara y la demás estructuras de su bebe en gestación.

Este tipo de ecografía que es el que más comúnmente es conocido como la ecografía tiene como objetivo primordial permitir a los padres y a los familiares del bebe que puedan reconocerlo como de una manera mucho más sencilla y así aumentar su lazo afectivo con el.

La ecografía 4D nos permite ver además al bebe en movimiento en tiempo real, cuando se obtienen las imágenes tridimensionales es decir, es ver los movimientos del bebe. En ocasiones, se puede ver al bebe, abriendo la boca, haciendo diferentes gestos, a veces sonriendo o incluso abriendo sus ojos. También es posible ver sus movimientos en las extremidades ver con mayor definición sus dedos, pies y genitales. Todo esto permite a los padres entender de mejor manera el desarrollo anatómico de su hijo y así mismo sentir una mayor cercanía con él.

La ecografía tridimensional tiene un tiempo óptimo de ejecución que es entre semana 22 y 28. Este tiempo es recomendado por el hecho de que antes de las 22 semanas los bebes suelen ser un poco delgados y las imágenes pueden no ser tan ilustrativas y si se realiza después de las 28-30 semanas es frecuente que él bebe tenga algunas estructuras sobre su cara que pueden dificultar la obtención de imágenes claras. Sin embrago, la ecografía tridimensional es posible realizarla en cualquier momento de la gestación siempre y cuando él bebe tenga una posición óptima para la realización de la misma. Es importante para realización de la ecografía tridimensional y la obtención de imágenes disientes, que él bebe tenga una posición adecuada (que este mirando hacia arriba) y también que haya una cantidad adecuada de líquido amniótico así como una ubicación de la placenta que no se interponga entre el haz de ultrasonido y la cara del bebe.

En la actualidad y a través del desarrollo de nuevas herramientas diagnosticas como el silhouette y las imágenes HD podemos obtener imágenes tridimensionales en el primer trimestre del embarazo que nos permiten ver con notable claridad el desarrollo embrionario y nos acercan de una manera más eficiente a esta etapa del desarrollo fetal.

Actualmente OBGYN ofrece el servicio de ecografía tridimensional en el primer trimestre del embarazo con el cual se obtienen imágenes muy disientes respecto al desarrollo temprano del embrión y así mismo ofrecemos el servicio de ecografía tridimensional en el segundo trimestre del embarazo que son las que tradicionalmente se han venido realizando.

Además del uso estético que se mencionan; también en OBGYN se realizan ecografías tridimensionales para estudio y valoración con mayor integralidad de algunas malformaciones fetales como alteraciones de la columna, alteraciones abdominales, alteraciones faciales o alteraciones cerebrales.